Cuando George Michael lanzó Faith el 30 de octubre de 1987, no solo presentaba su primer álbum como solista: estaba redefiniendo el pop mundial. Tras años atrapado en la imagen de ídolo adolescente que detestaba con Wham!, Michael necesitaba este disco para liberarse y demostrar que era mucho más que un sex symbol. El resultado fue una obra maestra que barrió con toda la competencia de ese año, incluyendo discos legendarios como The Joshua Tree de U2, Bad de Michael Jackson y Sign O’ the Times de Prince. Faith no solo conquistó las listas: transformó a George Michael en una superestrella al nivel de Elton John, Madonna y McCartney.
Lo que hace especial a este álbum es su absoluto control creativo. Michael compuso, produjo y arregló prácticamente todo, tocando además varios instrumentos. El disco mezcla soul, funk, R&B y rock con una sofisticación que pocas veces se ha visto en la música pop. Desde la confesión sensual de Father Figure hasta el poder góspel de One More Try, cada canción es una lección de maestría emocional. El tema que da nombre al álbum abrió el disco con una reinterpretación de Freedom —a modo de marcha fúnebre para su pasado con Wham!— que desemboca en un riff rockabilly irresistible. I Want Your Sex generó controversia por su contenido explícito, pero eso solo amplificó su impacto cultural. El álbum alcanzó el número uno en Estados Unidos y Reino Unido, vendió más de 20 millones de copias en todo el mundo y se convirtió en el disco más vendido de 1988 en Estados Unidos, ganando el Grammy al Álbum del Año y múltiples premios en los American Music Awards, Brit Awards y MTV.
Esta es la oportunidad de poseer uno de los discos más influyentes de la historia del pop en formato vinilo. Faith sigue siendo referencia obligada para cualquier artista que quiera fusionar éxito popular con aceptación crítica, y su sonido sigue siendo tan fresco y emocionante como hace casi cuatro décadas. Un imprescindible para coleccionistas y amantes de la música pop de calidad.
